El Papa inicia la Semana Santa 2017

El Papa inicia la Semana Santa 2017

 

Ayer, Domingo de Ramos o Domingo de Pasión, Su Santidad el Papa Francisco dio comienzo a la Semana Santa 2017 con la tradicional bendición de ramos en el Vaticano. Antes de comenzar la procesión, se leyó el Evangelio de San Mateo en el que se narra la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Posteriormente, el Pontífice bendijo los ramos y destacó “el entusiasmo de los discípulos, que acompañan al Maestro con aclamaciones festivas”. Al terminar la bendición, la celebración continuó con la entrada en procesión entre ramos y palmas en la Plaza de San Pedro.

PapaDomingoRamos_DanielIbanez_ACI

El Papa da inicio a la Semana Santa

En la misa celebrada en la misma plaza, el Papa recordó que Jesús “nunca prometió honores y triunfos. Los Evangelios son muy claros. Siempre advirtió a sus amigos que el camino era ese, y que la victoria final pasaría a través de la pasión y de la cruz”. “Él lo dijo claramente a sus discípulos: ‘Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga’”. “Para seguir fielmente a Jesús, pedimos la gracia de hacerlo no de palabra sino con los hechos, y de llevar nuestra cruz con paciencia, de no rechazarla, ni deshacerse de ella, sino que, mirándolo a Él, aceptémosla y llevémosla día a día”. También recordó que Jesús “no es un iluso que siembra falsas ilusiones” o “un profeta ‘new age’” que vende humo; es un Mesías bien definido, con la fisonomía concreta del siervo, el siervo de Dios y del hombre que va a la pasión; es el gran Paciente del dolor humano”.

Porque en medio de la festividad jubilosa, el Obispo de Roma también señaló que “esta celebración tiene como un doble sabor, dulce y amargo, es alegre y dolorosa, porque en ella celebramos la entrada del Señor en Jerusalén, aclamado por sus discípulos como rey, al mismo tiempo que se proclama solemnemente el relato del evangelio sobre su pasión”. “Por eso nuestro corazón siente ese doloroso contraste y experimenta en cierta medida lo que Jesús sintió en su corazón en ese día, el día en que se regocijó con sus amigos y lloró sobre Jerusalén”.

También se acordó el Papa de los necesitados del mundo. Francisco explicó que Jesús “no nos pide que lo contemplemos sólo en los cuadros o en las fotografías, o incluso en los vídeos que circulan por la red. No. Él está presente en muchos de nuestros hermanos y hermanas que hoy, hoy sufren como Él, sufren a causa de un trabajo esclavo, sufren por los dramas familiares, por las enfermedades… Sufren a causa de la guerra y el terrorismo, por culpa de los intereses que mueven las armas y dañan con ellas”. “Hombres y mujeres engañados, pisoteados en su dignidad, descartados…. Jesús está en ellos, en cada uno de ellos, y con ese rostro desfigurado, con esa voz rota pide que se le mire, que se le reconozca, que se le ame”.

Finalmente, el Papa invitó a reflexionar sobre ese Jesús en la cruz, el mismo Jesús que unos días antes había entrado triunfante en Jerusalén. “No es otro Jesús: es el mismo que entró en Jerusalén en medio de un ondear de ramos de palmas y de olivos. Es el mismo que fue clavado en la cruz y murió entre dos malhechores. No tenemos otro Señor fuera de Él: Jesús, humilde Rey de justicia, de misericordia y de paz”.

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *